Hola Hans,
me cuesta esfuerzo empezar el informe. En primer lugar, porque tengo la sensación de que puedo escribir un libro entero acerca de estos siete días, y, en segundo lugar, creo que hay muchas experiencias que son difíciles para otros de entender así como demasiado íntimas. Ser breve, ha sido siempre un problema. Bien, ahora estoy sentada en el tren y tengo 4 horas por delante de mí …
Yo soy la madre de Marvin (11.), quien visitó por primera vez el Seminario de la Tartamudez en Witten. Yo quería acompañarle sólo para ayudarlo en sus tareas y ejercicios, y apoyarle para librarse de su tartamudez. Pero durante la semana me di cuenta sin embargo, que había pequeñas cosas (pero no insignificantes) en las que pensar o que tenían que ser percibidas más conscientemente.
No creía posible que la meditación podía evocar sentimientos tan fuertes: 1. Una relajación increible y 2. una increible conciencia del cuerpo. Sobre todo porque en un primer momento, lo hice como madre bajo el aspecto de ejemplo a seguir. Además de aflorar dolor, llegó también la sensación de no querer saber lo que pasa en el cuerpo o el alma, y querer disfrutar de todo. Hasta el momento me he relajado través del deporte, las conversaciones, escuchando música, tocando el violín, y por supuesto con el sexo. Pero esta relajación profunda, que dura más allá de la propia duración de la actividad sólo tiene éxito, creo yo a través de diferentes meditaciones, tal y como se practica en este seminario. A través de otros ejercicios (por ejemplo, "Dime quién eres!") me di cuenta una vez más de lo importante que es expresar las emociones. Lo mismo pude ver también en mi hijo: desde entonces se siente relajado y sereno. En este estado que se encuentra le es mucho más fácil expresar sus sentimientos, y creo que es impportante para su vida y para disfrutar más de este mundo. A través de la forma de ser de Hans, que se comporta con cada participante de tal manera que la persona se siente comprendida y fomenta su confianza, mi hijo comenzó a trabajar en sí mismo y a aprender y aplicar la técnica del habla. Con ayuda de la técnica del habla y la meditación puede hacer frente a todas las situaciones. Él sabe cómo ayudarse, incluso si está exaltado, en el momento en que da "un paso atrás" y pone sus manos en los flancos y con ello se centra en los movimientos del diafragma.
Por último, me gustaría decir que este seminario con Hans fue un golpe de suerte para nosotros y nuestras vidas han cambiado mucho desde entonces. Puedo recomendar a todos conocer a Hans y dejarse encantar. No importa si tartamudeas o no.