La tartamudez es un problema originado por distintas causas que vamos conociendo a través de nuestra experiencia. Los logros adquiridos por medio de terapias que tratan el problema desde un solo aspecto no han sido suficientes y pensamos que a la mayoría de los tartamudos les ocurre algo semejante.
Han tenido que pasar muchos años sin recibir la ayuda adecuada, liberando la rabia de la impotencia sobre nosotros mismos como también sobre los insensibles que nos rodean, para darnos cuenta de lo importante que es actuar paso a paso de forma correcta para así enfrentar el problema de forma sistemática y con eficacia. Durante el largo camino recorrido, trabajando para darle solución a nuestro problema de tartamudez, hemos observado lo siguiente:
1. Es prácticamente imposible poder hablar sin tartamudear – a largo plazo - utilizando solamente un entrenamiento basado en función de la musculatura respiratoria (por ejemplo del diafragma). Esto, a pesar de los logros alcanzados a corto plazo.
2. Por lo general en la etapa inicial de la terapia, el trabajo psicoterapéutico por si sólo no es suficiente para lograr mejorías a largo plazo ya que en muchas situaciones de comunicación la tartamudez domina la escena.
3. Las técnicas para hablar fluidamente tienden a perder efectividad tras el éxito de la etapa inicial, puesto que la identificación con los modelos asumidos del comportamiento y de los pensamientos es muy marcada, sobre todo en tartamudos de larga trayectoria.
4. Las técnicas de relajación como el entrenamiento autógeno, el yoga, la meditación, etc. nos llevan a un estado de bienestar generalizado permitiéndonos por lo general hablar fluidamente. En situaciones de estrés, las técnicas mencionadas no suponen una herramienta eficaz y de acceso inmediato.
5. La sugestión o técnicas basadas en afirmaciones empiezan a ofrecer resultados satisfactorios a largo plazo, y por lo general no ofrecen mucha seguridad en las primeras situaciones de estrés.
6. Al fin y al cabo, para solucionar el problema de la tartamudez se requiere invertir tiempo y energía en un método de trabajo complejo y que involucra a nuestro cuerpo y espíritu.